martes, 3 de julio de 2007

CRONICA 1. La primera semana en Montreal


Tras 3 dias en Madrid, estratégica e inteligentemente colocados a modo de trampolin, en los que, nervios aparte tuvimos tiempo de estar con la familia y con un par de colegas (el Pelly, siempre grande y mi querida Maialen) y de hacer un pequeño alto en "Medina Mayrit" el hammam de Madrid (ya sabeis para relajarnos un poquito), el martes 12 empezamos en Barajas lo que sin duda va a ser la aventura transoceánica de nuestra vida, al menos la primera. Dos horitas hasta Paris y desde alli en un Jumbo (que por si no lo sabeis es la madre de Dumbo) a Montreal, una ciudad que por lo que vamos viendo parece el secreto mejor guardado de Norte America, porque es increible que se conozca tan poco de ella en Europa con todo lo que ofrece.

Montreal, en mi reducido conocimiento, me parece una mezcla entre Madrid y Amsterdam. De la primera, la gente, que es sorprendentemente europea para lo que nos esperabamos, los bares por todas las esquinas y en general ese buen rollito de todo el mundo que te regalan su tiempo y sus sonrisas simplemente por estar en su cuidad; de la segunda, la mezcla de razas y credos y la sensación de ciudad acogedora llena de barrios populares de casitas bajas con las omnipresentes bicis en la calle. Y por supuesto, el "todo vale": aqui lo cantoso es no ser cantoso, no se si me entendeis. Puedes ir en pelotas por la calle cantando en chino y tocando el djembe con la polla, que nadie te va a mirar raro...y para nosotros, que venimos de una ciudad tan pija como Donosti, en la que, si no vistes segun los patrones establecidos por Massimo Dutti o Kukuxumuxu, eres poco menos que un andrajoso, esto esta resultando un verdadero balsamo. En resumen, y como ya he escrito en algun correo, aqui hay mucho hippismo y mucho yonkismo, pero sin malincuencia. Y es que aqui desde los agentes de inmigracion hasta el yonki mas tirado de la calle, pasando por la policia y por los trabajadores de la administracion (tan merecedores de la reinstauracion de la pena capital en España), todo el mundo es simpatico y competente...bueno lo de competente igual no va muy bien para el yonki, pero sin duda si lo de simpatico y (al loro con esto) educado. Parecera que todo esto es un poco exagerado, pero no puedo hacer otra cosa que invitaros a venir para que lo veáis con vuestros propios ojos.

Por lo demas la ciudad es super bonita. Una extraña mezcla de arquitectura del s. XIX junto a rascacielos, y en concreto el barrio donde estamos viviendo (El Plateau de Mont Royal) es precioso, y por momentos le digo a Su que me recuerda a Arroyo de la Luz (would you believe?), con casitas de 100 años de dos alturas y los abuelos sentados al atardecer en la puerta de sus casas tomando la fresca. Y luego, en medio de la ciudad, como si fuera el castillo de Harry Potter, más de 80 edificios del siglo XIX que componen la universidad de McGill, uséase, mi nueva uni. Es para verlo, estoy que no me lo creo.

Y asi hemos pasado estos primeros dias en nuestra nueva ciudad, haciendo muchos papeleos, empezando a currar (aqui no se pierde el tiempo y ya tengo a saco de cosas por hacer) y rulando de lado a lado con la boca abierta (algo asi como Paco Martinez Soria en la gran ciudad). Y es que encima hemos venido en la mejor epoca del año y hay fiestas casi todos los dias: primero fue la fiesta en la calle St. Laurent, que parecia Pamplona el 7 de julio, donde entre otras infinitas cosas vimos a unos haciendo break dance, comimos la tipica carne ahumada de Canada y nos tomamos unas cervecitas en unos bares super guapos escuchando musica callejera; luego vino el concurso de fuegos artificiales, la subida al Mont Royal desde donde se ve toda la ciudad, callejear por el puerto viejo, la visita a la isla de Sta. Helena, que esta petada de hurones, ardillas y gaviotas, el mercado de Jean Talon, en el que parece que te has trasladado a Marrakesch....y aunque no os lo creáis, todo esto habiendo metido más horas que nadie en el laboratorio, habiendo asistido a un seminario, habiendo tenido varias reuniones en un Instituto de investigacion a 20 km del centro....qué, que no os lo podeis creer, no? Bueno pues es verdad, lo que pasa es que aqui cada dia que pasa parece que son dos (no se si tendra algo que ver que me levanto a las 6.45 cada dia....).

Ala majos, que yo creo que ya esta bien para ser la primera cronica. Seguiremos informando desde allende los mares.

Alvaro.

1 comentario:

DunBit dijo...

desde luego es una alegría leer unas letras tan cargadas de positivismo.
Me estas poniendo los dientes largos, así que habrá que cuadrear las agendas a ver si vemos tan maravillosa ciudad
Sigue con tus crónicas que ya os pondremos los dientes largos desde aqui.